martes, 29 de noviembre de 2016

LA BELLEZA ESTÉTICA Y POÉTICA DE LAS MATEMÁTICAS


En la introducción del libro de Erich Fromm, Budismo Zen y Psicoannálisis D.T.Suzuki comenta la impresión que le causan dos poemas: uno del japones Basho y otro del inglés Tennyson. El tema es una flor que cada uno encuentra en su camino. Basho la cotempla y se arroba, mientras que Tennyson la arranca, la analiza, se pregunta por ella, y no sabemos si logra el arrobamiento. Tampoco sabemos si Albert Einstein sentía ese placer -aunque sospecho que sí lo sentía- cuando su mente científica discurría y elucubraba complejas ecuaciones  matemáticas; lo que si sabemos, por que así lo manifestó, es que en el pensamiento científico siempre están presentes elementos de poesía, y que la ciencia y la música exigen de un proceso de pensamiento homogéneo.



Las matemáticas puras son de alguna manera la poesía de las ideas
A.Einstein




M A T E M  Á T I C A S   Y   P O E S Í A



Esos números que crecen y crecen sin descanso,

0.9, 0.99, 0.999, 0.9999, 0.99999,....

Acercándose cada vez más a la unidad divina,

acariciándola sin llegar a tocarla todavía:

esta sucesión numérica es también poesía.

Es como una rima inacabable y sostenida,

como una esperanza siempre insatisfecha,

como un deseo que nunca se detiene,

como un cercano horizonte inalcanzable...

Triángulos, círculos, polígonos,


elipses, hipérbolas, parábolas,

suenan en nuestros oídos desde Euclides

como formas geométricas abstractas,

figuras ideales que viven con nosotros,

porque también en el amor hay triángulos

y en el cielo se dibuja sin compás el arco iris.

Vais paralelos siempre lenguaje y geometría,

pues en el habla se esconde las elipses,

en los libros sagrados se habla de parábolas

y en los poemas épicos se disparan las hipérbolas.

Números y formas, imágenes y ritmos

orden y luz en versos y en teoremas,

con un toque supremo de armonía,

estáis juntas en la memoria de los tiempos,

juntas estáis matemática y poesía.



Gonzalo Sanchez Vazquez



























Formas y ritmos poéticos en las estructuras fractales






El brillante matemático francés Benoit Mandelbrot, que descubrió la matemática fractal en la década de los setenta, afirma que un fractal no puede ser tratado, desde un punto de vista matemático, como un objeto que se manifiesta dentro de un número especifico de dimensiones. La naturaleza de estas “entidades” radica principalmente en dos variables: la irregularidad al nivel de la forma y el patrón a nivel del ritmo.





 Un matemático no es digno de este nombre si no es un poco poeta. K. Weierstrass




EL NÚMERO PI



El número Pi es digno de admiración
tres coma uno cuatro uno
todas sus cifras siguientes también son iniciales
cinco nueve dos, porque nunca se termina.


No permite abarcarlo con la mirada seis cinco tres cinco
con un cálculo ocho nueve
con la imaginación siete nueve
o en broma tres dos tres, es decir, por comparación
cuatro seis con cualquier otra cosa
dos seis cuatro tres en el mundo.

La más larga serpiente después de varios metros se interrumpe
Igualmente, aunque un poco más tarde, hacen las serpientes fabulosas.

El cortejo de cifras que forman el número Pi
no se detiene en el margen de un folio,
es capaz de prolongarse por la mesa, a través del aire,
a través del muro, de una hoja, del nido de un pájaro,
de las nubes, directamente al cielo
a través de la total hinchazón e inmensidad del cielo.

¡Oh qué corta es la cola del cometa, como la de un ratón!

¡Qué frágil el rayo de la estrella que se encorva en cualquier espacio!

Pero aquí dos tres quince trescientos noventa
mi número de teléfono la talla de tu camisa
año mil novecientos setenta y tres sexto piso
número de habitantes sesenta y cinco décimos
la medida de la cadera dos dedos la charada y el código
en la que mi ruiseñor vuela y canta
y pide un comportamiento tranquilo
también transcurren la tierra y el cielo
pero no el número Pi, éste no,
él es todavía un buen cinco
no es un ocho cualquiera
ni el último siete
metiendo prisa, oh, metiendo prisa a la perezosa eternidad
para la permanencia.


Wislawa Szymborska





Los matemáticos, en sus especulaciones teóricas, son artistas y poetas en el mundo de los números y en el de las formas. E.Picard





EL ALGEBRISTA


Algebrista te volviste
refinado hasta la esencia
oligarca de la ciencia
matemático bacán.
Hoy mirás a los que sudan
en las otras disciplinas
como dama a pobres minas
que laboran por el pan.
¿Te acuerdas que en otros tiempos
sin mayores pretensiones
mendigabas soluciones
a una mísera ecuación?
Hoy ya vas de riguroso
revisás los postulados
y junás por todos lados
la más vil definición.
Pero no agrupáis a nadie
y es inútil que te embales
con anillos, con ideales
y con Álgebras de Boole.
Todos saben que hace poco
resolviste hasta matrices
y rastreabas las raíces
con el método de Sturm.
Pero puede que algún día
con las vueltas de la vida
tanta cáscara aburrida
te llegue a cansar al fin.
Y añores tal vez el día
que sin álgebras abstractas
y con dos cifras exactas
te sentías tan feliz.


Letra de Enzo R. Gentile
Música del tango “Mano a Mano”
EL BESO PRECISO
Teorema del Círculo de Descartes




Especialmente necesitamos imaginación en la ciencia. No es toda la matemática, ni toda la lógica, pero es un poco de belleza y poesía. Maria Montessori















Uno de los iconos de la cultura pop fractal, el brocolí Romanesco, manifiesta un exquisito diseño fractal representando el espiral dorado, la proporción áurea pitagórica contenida también en los números de Fibonacci: una estructura fractalizada en la que cada porción nace de la anterior y gesta la siguiente, originada por el factor π









Desde un punto de vista un tanto más poético, el fractal podría representarse imaginando un escenario en el que el alma de la geometría se contempla así misma frente a un espejo y, tras percibirse como un dios creador, consuma su conciencia frente a una algorítmica y omnipresente vacuidad.








NÚMEROS COMPARADOS



Cuéntame un cuento de números,
háblame del dos y el tres
-del ocho que es al revés
igual que yo del derecho-.
Cuéntame tu que te han hecho
el nueve, el cinco y el cuatro
para que los quieras tanto;
anda pronto, cuéntame.
Dime ese tres que parece
los senos de cualquier foca;
dime ¿de quién se enamora
ese tonto que es el tres?
Ese pato que es el dos,
está navegando siempre;
pero a mi me gusta el siete,
porque es un roto en la vida,

y como estoy descosida,
le digo a lo triste: Vete.
Cuéntame el cuento y muy lenta,
que aunque aborrezco el guarismo,
espero gozar lo mismo
Si eres tu quién me lo cuenta.

Gloria Fuertes





Página interesante sobre las buenas relaciones entre matemáticas  y literatura


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