viernes, 24 de julio de 2015

MIS INVITADOS

Me gusta ir a la biblioteca y elegir al personaje  que va a pasar conmigo los próximos días. Todos tienen algo interesante que contarme. Esta vez me llevé a casa al filósofo y profesor,  Fernando Savater, y su Ética de  URGENCIA.  No era la primera  ni la segunda vez que visitaba mi refugio.
Cuando elijo un libro, que por cierto casi nunca es novela,  tengo fuertes deseos de llegar a casa  y abrirlo. Empiezo recreándome en todos los detalles: diseño de portada, contraportada, distribución de capítulos, presentaciones, prólogos, número de edición, tamaño de la letra, y todo lo demás. Lo hago  con el mismo detalle y mimo que si estrenara coche nuevo.  Cuando conozco al  autor me invaden dos sentimientos: admiración por el trabajo bien hecho y  gratitud por todo lo que me enseñan sus libros. Siempre hay en  ellos  un renglón, una frase, una página escrita, o una sugerencia que no puedo dejar de pensar: “está escrita para mí”.
Me gusta Sabater, su forma  expresiva, directa y locuaz: entendible sobre todo. Sus exposiciones académicas, sus propuestas: que a veces  no comparto, como es el caso de la fiesta de los toros, y su manera de explicar cómo determinados sectores sociales sacralizan a ciertos animales.  Nunca me sobran sus razonamientos expuestos con maestría, pero sí echo a faltar en los filósofos en general, -quizás por un exceso del uso  de la razón,  montando y desmontando  argumentos  para exponer sus teorías-  una falta de visión “vertical” dijéramos más intuitiva. Quiero evitar entrar en debates para los que no estoy preparada,  pero sí intentaré expresar mi opinión al respecto. Los sentimientos y las sensaciones,  al igual que la razón y la opinión también evolucionan y se expresan. Y en ese sentido pienso que el espectáculo taurino en una sociedad como la nuestra  debería tender a extinguirse. Los individuos y las sociedades deben estar continuamente reeducándose, incluso desaprendiendo cosas, -que es otra manera de educarse- y trasformar la vida siempre para mejorarla. Por lo tanto cuestionarnos qué cosas  vivimos con normalidad que algún día dejan de serlo, porque  experimentamos más despiertos, con otra  conciencia, sabiendo que podemos elegir, y no ser elegidos por credos, hábitos y conductas de otras épocas, que deberían actualizarse, con el propósito y en  el deseo de algunos -entre los que me encuentro- de vivir en una sociedad más preparada: inteligente y armónica. A mi no me gusta “La fiesta”  ni lo que suscita y tampoco que  la llamen arte.  
 Sí, me gusta y mucho de Sabater su manera de implicarse en la educación de los más jóvenes, como instrumento guía para el desarrollo de sus capacidades. Cómo les enseña y nos  explica a todos la diferencia entre Ética y Moralidad.  Su curiosidad y capacidad para asombrarse, incluso de sí mismo. Él “piensa la vida”, que proponía Hegel: porque sabe que “si no corres el peligro de que la vida te piense”
La filosofía no sirve para salir de dudas dices, sino para entrar en ellas, yo también lo comparto, como si no crecer y salir de la ignorancia. Pero no debemos olvidar que la razón tiene conocimientos y  la intuición sabe – así lo pienso-.
La otra cara de la duda es la certeza. La que yo tengo cuando busco y encuentro, o me encuentra aquello que sueño o quiero.
Por esa razón mientras escribía este texto me apareció el poema que os dejo a continuación: CONTRIBUCIÓN A LA ESTADÍSTICA   de la poetisa Polonesa Wislawa  Szymborska. En 1996 le fue concedido el premio Novel  gracias a su obra poética. He estado curioseando entre sus poesías    y me he quedado prendada de su humanidad enmascarada de ironía.  Y porque creo en la “causalidad” fue que el poema que se dejó encontrar, llevaba una nota a pie de página que explicaba como Fernando Sabater en un artículo del País había elegido este poema para hacer una crítica, por cierto elogiosa de la poesía y de su autora.
Cuando se sostiene un deseo, siempre se cruza el hallazgo y se produce el milagro. Como si no iba yo a conocer a Szymborska?    
¿Sabéis verdad…, quien será mi próxima invitada?
Estáis en lo cierto!
                                                              Wislawa Szymborska



De cada cien personas,

las que todo lo saben mejor:
 cincuenta y dos,

las inseguras de cada paso:
 casi todo el resto,

las prontas a ayudar,
siempre que no dure mucho:
hasta cuarenta y nueve,

las buenas siempre,
porque no pueden de otra forma:
cuatro, o quizás cinco,

las dispuestas a admirar sin envidia:
dieciocho,

las que viven continuamente angustiadas
por algo o por alguien:
setenta y siete,

las capaces de ser felices:
como mucho, veintitantas,

las inofensivas de una en una,
pero salvajes en grupo:
más de la mitad seguro,

las crueles
cuando las circunstancias obligan:
eso mejor no saberlo
ni siquiera aproximadamente,

las sabias a posteriori:
no muchas más
que las sabias a priori,

las que de la vida no quieren nada más que cosas:
cuarenta,
aunque quisiera equivocarme,

las encorvadas, doloridas
y sin linterna en lo oscuro:
ochenta y tres,
tarde o temprano,

las dignas de compasión:
noventa y nueve,

las mortales:
cien de cien.
Cifra que por ahora no sufre ningún cambio. Entrar




Si compartís esta entrada, por que os gusta, estáis ayudando a que este blog esté más presente en las búsquedas y pueda ser más leído. Gracias!

                                                                                                                                                                                                                                  
                                                                                                                                                                 
                                                                                                           
                                                                                                                                                                                                                            
Publicar un comentario
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...