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jueves, 20 de octubre de 2016

COMO NACE UN POEMA

Hay que leer muchos libros y observar muchas cosas para escribir versos que le hablen al corazón de otro. El problema es que te puedes quedar en el camino de la adquisición del oficio y escribir sólo desde esa posición, y el poema entonces será correcto, pero no tendrá alma. Se habrá aprendido, pero no se desaprendió, en busca de aquella lengua primaria y afectivizada, cuando una pueblada atraviesa el poema. Ahí es cuando somos vulgo "Vulgo con oficio"

Diana Bellessi


Christian Schloe

Si tuviera que explicar como nace un poema y como se va construyendo, lo haría con las palabras que transcribo más abajo de esta gran poeta argentina que es Diana Bellessi.


Si sois de los que sentís la poesía y andáis buscando en ella, os invito a entrar ...






* Llega la melodía de la frase, con su ritmo, su sintaxis. Llega acompañada por una percepción, un pensamiento o una anécdota, y en ese tono que se imprime desde el comienzo, la melodía crece hasta que se cierra. Es un acontecimiento simple y a la vez complejo, y lo que se hace es seguirlo, irle detrás. En la medida en que le vas detrás también hay algo interno que te indica cuando se agota, cuando se cierra. Después, en la necesaria traición de la lectura, se puede trabajar el poema por dentro, casi siempre en la búsqueda de su precisión. Los poemas más felices han sido siempre para mí aquellos que parecen nacer enteros y libres de todo voluntarismo. Como si se escuchara en lo hondo y no fuera mi voz, sino una astilla de la voz.




Ahora que habla del ritmo, pensaba en algo que dice Jorge Monteleone en el prólogo de La edad dorada. Él dice que ve una tensión entre lo rítmico y lo discursivo. ¿Qué percepción tiene de eso? ¿es algo buscado?

* La faceta más discursiva y conceptual, lo que llamo el proceso de ideación que va creciendo junto con el poema, suele ser a la que menos cariño le tengo. Suelo llamarlo el ruido del pensamiento, y cuanto más disminuido está, cuando menos se advierte y cuanto más todo parece ser simplemente música, es cuando estoy más contenta. No música gratuita, claro, sino cuando el corazón parece abrirse y la voz susurra algo, cuando el ruido de mi cabeza trabajando está mejor integrado y es leve, aligera su peso. No es que esté peleada con el pensamiento, de hecho, algunos de los poetas que amo son francamente conceptuales, pero navegan un saber común, no montan el brioso caballo del ego personal.

Sí, incluso parece que en tu obra hay una apuesta en ese lugar.


* Lo que digo es que hay poemas donde el pensamiento camina a pie con la pequeña voz del mundo, y hay poemas donde el pensamiento se monta muy arriba del caballo. A veces es el pensamiento, a veces es la furia o la bronca o la ironía, aquello que uno siente que es necesario decir. Y esto no es malo, forma parte de la poesía, siempre que sea la pequeña voz que anda en pata por el desierto quien lleva adelante el poema, y si todo se dispone a acompañarla, va bien.


Recortes de entrevistas a Diana Bellessi
Fuente:

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://www.confinesdigital.com/conf6/diana-bellessi.html&num=1&strip=1&vwsrc=0

Diana Bellessi

sábado, 14 de mayo de 2016

APUNTES DE FE

Me gusta mucho reflexionar acerca del acto creativo. Mi figura mental es que tengo que sacar un cisne de un ladrillo. El ladrillo es el poeta en bruto, las primeras versiones nunca me gustan, y el cisne es el poema trabajado, lo que más se acerque a la belleza.
                                                                                                                                                                                            Laura Yasan


Rafal Olbinski


Apuntes de fe


Creo en lo que se mueve detrás de la aspereza


creo en la instancia agotada de una promesa rota

creo en la inmediatez

creo en las despedidas

en los cuerpos vencidos por el peso de la parte que falta

creo en la vanidad

creo en lo efímero

en la trinchera que construye la noche con las piedras del día

creo en los pactos del azar

en la brutalidad de los sentidos

en esa dentellada que sufren los cimientos cada nueva estación

yo pego inútilmente la espalda a la pared

vivo en esa cornisa

tarde o temprano me romperé los dientes sin el menor estilo

sé predecir esa obviedad

creo en la conveniencia de recapitular

en la esforzada dignidad que me asiste

en los favores del instinto

más que en ninguna cosa

Laura Yasan

lunes, 15 de febrero de 2016

AQUÍ

He aquí una pequeña muestra de la genialidad poética de Wislawa Szymborka, de su talento y amor por la poesía, de su extraordinaria agudeza y sensibilidad. No hay palabras. Gracias por este delicioso poema, y por tantos otros que nos levantan la sonrisa y nos hacen mirar al mundo con su ironía y con menos gravedad. Mil gracias.
 


AQUÍ


No sé cómo será en otras partes
pero aquí en la Tierra hay bastante de todo.

Aquí se fabrican sillas y tristezas,
tijeras, violines, ternura, transistores,
diques, bromas, tazas.

Puede que en otro sitio haya más de todo,
pero por algún motivo no hay pinturas,
cinescopios, empanadillas, pañuelos para las lagrimas.

Aquí hay un sinfín de lugares con sus alrededores.

Algunos te pueden gustar especialmente,
puedes llamarlos a tu manera,
y librarlos del mal.

Puede que en otro sitio haya lugares así,
aunque nadie los encuentra bonitos.

Quizá como en ningún sitio, o en pocos sitios,
aquí tengas un torso separado
y con él los instrumentos necesarios
para añadir los propios a los niños de otros.

Y además brazos, piernas y una cabeza sorprendida.

La ignorancia tiene aquí mucho trabajo,
todo el tiempo cuenta, compara, mide,
saca de ello conclusiones y raíces cuadradas.

Ya, ya sé lo que estás pensando.

Aquí no hay nada duradero,
porque desde siempre hasta siempre está en manos de los elementos.

Pero date cuenta: los elementos se cansan rápido
y a veces tienen que descansar mucho hasta la próxima vez.

Y sé qué más estás pensando.

Guerras, guerras, guerras.

Pero incluso entre las guerras a veces hay pausas.

Firmes -la gente es maña.

Descansen -la gente es buena.

A la voz de firmes se produce devastación.

A la voz de descansen se construyen casas sin descanso
y rápidamente se habitan.

La vida en la tierra sale bastante barata.

Por los sueños, por ejemplo, no se paga ni un céntimo.

Por las ilusiones, sólo cuando se pierden.

Por poseer un cuerpo se paga con el cuerpo.

Y por si eso fuera poco,
giras sin billete en un carrusel de planetas
y junto a éste, de gorra, en un torbellino de galaxias,
en unos tiempos tan vertiginosos
que nada aquí en la Tierra llega ni siquiera a moverse.

Porque mira bien:
la mesa está donde estaba,
en la mesa una carta, colocada como estaba,
a través de la ventana un soplo solamente de aire,
y en las paredes ninguna terrorífica fisura
por la que el viento se te lleve a ninguna parte.


Wislawa Szymborska
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